"... ¿Por qué es importante que los niños y adolescentes encuentren en sus mayores el tiempo para aprender su cultura, su idiosincrasia, la que es fundamental a la hora de entender quiénes son y cuál es su historia? Hoy en día los jóvenes están expuestos a un mundo sin identidad que se creó para desintegrar las fronteras culturales a nivel mental pero que no es así en la realidad, por eso encontramos gente viviendo o intentando vivir en Uruguay como si vivieran en Tokio. Dirán algunos que esto no es problema... pues bien como creen que verá un hombre de campo que vive del trabajo y con unos valores arraigados a su tradición, al tener un niño que al comenzar a introducirse en el ámbito educativo comienza a tener influencias de tecnologías nuevas y que sus padres no manejan, cómo será que la comunicación se comience a afectar entre la familia y el niño o joven. Las modas, los dialectos y símbolos que usan los estudiantes hoy son multilaterales, haciendo de la comunicación familiar fluida un milagro en estos días. Es más, pareciera que el plan de los poderosos es mantenernos juntos y crear una humanidad sin tierra, sin cultura y que lo único que haga sea consumir.   Es aquí que el Ruido Social llega para hacernos cada vez menos humanos y más máquinas. ¿Qué sería el ruido? Pues bien como músico diré que el ruido es el desorden de sonidos sin idea lógica y que no respetan tiempos ni alturas y que pudiendo ser intensos o no, siguen afectando nuestras conductas a través de sensaciones negativas, perjudiciales. Entonces queda por ende explicar el concepto que desprende la palabra Social, en este caso la tomamos como todo aquello que hacen, dicen y sienten las personas que aceptan vivir en asociaciones regidas por leyes y gobernadas por quienes ellos elijan. Ahora bien, si juntamos estas palabras RUIDO y SOCIAL, vamos a tener una bomba que está latente y que perjudica con su existir a la gente, la enloquece, la enoja, la maneja, la desinforma, la hostiga, la viola, la perjudica, la deprime y por ende la enferma, la mantiene en un limbo que no permite ver el echo que sucede frente a sus ojos. Impide la comunicación intergeneracional, provocando que los mayores no puedan traspasar sus vivencias a sus menores, hace que el joven sienta que pierde tiempo al escuchar a los más viejos, crea conflictos y lo que es peor se degenera la noción de política que en definitiva es lo que esos jóvenes van a decidir en su edad adulta. Por eso enseñar a escuchar y a valorar lo que se escucha hace de la profesión del músico un pilar fundamental a la hora de formar seres humanos más comprensivos, más cultos, más abiertos a lo nuevo y con apertura mental hacia gustos y culturas distintas, pero está claro saber que en los planes educativos de los países subdesarrollados "Los del tercer mundo" la carga horaria de las materias artísticas es mucho menor que lo sería necesario para mejorar la sociedad. ¿Cuándo se pregunten por qué es así?....ENTENDERÁN MI PENSAMIENTO.

TEORÍA DEL RUIDO SOCIAL DESDE LA VISIÓN DEL ARTE.

Carlos Fabián Ferreira Pintos Guldenstern.

Comentarios